Todo lo que necesitas saber antes de visitar la Catedral de Sevilla
La Catedral de Sevilla es la catedral gótica más grande del mundo —sí, por encima de Notre Dame y de la de Colonia— y uno de los edificios más imponentes de toda España. Fue construida entre 1402 y 1506 sobre los restos de la antigua mezquita almohade, de la que se conservaron el patio de los naranjos y la Giralda, el minarete reconvertido en campanario que hoy es el símbolo de la ciudad.
Qué ver dentro
El interior de la catedral tiene cinco naves y 80 capillas, lo que hace fácil perderse. Los puntos que no hay que saltarse son la Capilla Mayor, con el retablo más grande del mundo (28 metros de alto, elaborado durante 80 años por varios maestros), el Sepulcro de Cristóbal Colón —cuatro heraldos portan el ataúd del almirante, representando los reinos de Castilla, León, Aragón y Navarra— y la Sala del Tesoro, con las colecciones de orfebrería más ricas de España.
La Giralda, con sus 35 rampas en espiral (diseñadas para que el muecín subiera a caballo), ofrece desde arriba una de las mejores vistas de Sevilla: los tejados del Barrio de Santa Cruz, el río Guadalquivir, la Torre del Oro y, en los días claros, Sierra Morena en el horizonte.
Consejos prácticos
La cola para entrar puede ser larguísima en temporada alta. Reserva la entrada online con antelación en catedraldesevilla.es para evitar esperas de más de una hora. El precio de la entrada general es de 12€ (reducida 6€, gratuita para menores de 14 años y para todos los lunes de 16:30 a 18:00). Calcula al menos 2 horas para ver la catedral y la Giralda con calma.
Lo mejor es llegar a primera hora de la mañana (abre a las 10:30h en la mayoría de días) o última hora de la tarde. La luz de media mañana en el interior, filtrándose por las vidrieras, es especialmente bonita.
Combinada con el resto del centro histórico
La catedral está a pasos del Alcázar de Sevilla (reserva también con antelación: tiene menos aforo y se agota antes), del Barrio de Santa Cruz —el antiguo barrio judío con sus callejuelas blancas y sus naranjos— y del Archivo de Indias, museo gratuito alojado en un edificio renacentista del siglo XVI. Los tres forman parte del mismo conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La catedral gótica de Sevilla, sin lugar a dudas es uno de los platos fuertes en la visita a la capital andaluza. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es considerada la catedral gótica cristiana de mayor tamaño del mundo.
Su construcción se inició en 1401, aunque no existe constancia hasta el año 1433. Hoy en día, es la catedral gótica mas antigua del mundo. Alzada sobre lo que un día fue la Gran Mezquita, de la que actualmente se conserva su alminar (la Giralda) y el patio de los Naranjos.

Para acceder a la catedral lo haréis por la puerta del Príncipe o de San Cristobal, situada en la plaza de la Virgen de los Reyes. Frente a su puerta, encontrareis la estatua del Giraldillo.

Iniciamos la visita a la catedral, accediendo al «pabellón». Se trata de la parte más moderna donde podemos disfrutar de la exposición de distintas obras de arte. Accedemos a la nave central de la catedral. Si algo os sorprenderá, es por supuesto la amplitud de la que os hablábamos al principio. A lo largo de la esta, podremos ver el altar mayor, considerado el más grande de la cristiandad, y el coro.

Situado delante de la puerta del Príncipe y junto a la Capilla de la Antigua, podremos encontrar la sepultura de Cristobal Colón. Cuatro heraldos simbolizando los reinos de la Corona española, portando sobre sus hombros el cuerpo del descubridor.

El siguiente espacio que encontrareis en la catedral es la Sala Capitular. Esta sala con forma elípitica, tiene un bonito techo cubierto de distintas pinturas realizadas por Murillo.

Desde la sala capitular avanzamos hasta la Sacristía Mayor. Es el primer espacio renacentista que encontraremos en la catedral. En su interior, podemos encontrar algunas de las mejores obras de arte que posee la catedral en la actualidad.

Por supuesto, no nos podemos despedir de la visita, sin una mención especial a la Giralda. La subida, es muy cómoda ya que en todo momento está habilitada con una cuesta. Y una vez arriba…sobran las palabras. Desde aquí podréis ver la magnitud de la catedral y unas vistas privilegiadas de la ciudad.

Ya finalizando la visita, volveréis al Patio de los Naranjos, donde no podréis pasar de largo disfrutando de las espectaculares vistas de la Giralda.

Para mas información, podéis visitar la web oficial de la Catedral de Sevilla en: http://www.catedraldesevilla.es/¿Que más lugares puedes visitar en Sevilla? No dudes en echarle un vistazo a nuestro post «Que ver en Sevilla»
Todo lo que necesitas saber antes de visitar la Catedral de Sevilla
La Catedral de Sevilla es la catedral gótica más grande del mundo —sí, por encima de Notre Dame y de la de Colonia— y uno de los edificios más imponentes de toda España. Fue construida entre 1402 y 1506 sobre los restos de la antigua mezquita almohade, de la que se conservaron el patio de los naranjos y la Giralda, el minarete reconvertido en campanario que hoy es el símbolo de la ciudad.
Qué ver dentro
El interior de la catedral tiene cinco naves y 80 capillas, lo que hace fácil perderse. Los puntos que no hay que saltarse son la Capilla Mayor, con el retablo más grande del mundo (28 metros de alto, elaborado durante 80 años por varios maestros), el Sepulcro de Cristóbal Colón —cuatro heraldos portan el ataúd del almirante, representando los reinos de Castilla, León, Aragón y Navarra— y la Sala del Tesoro, con las colecciones de orfebrería más ricas de España.
La Giralda, con sus 35 rampas en espiral (diseñadas para que el muecín subiera a caballo), ofrece desde arriba una de las mejores vistas de Sevilla: los tejados del Barrio de Santa Cruz, el río Guadalquivir, la Torre del Oro y, en los días claros, Sierra Morena en el horizonte.
Consejos prácticos
La cola para entrar puede ser larguísima en temporada alta. Reserva la entrada online con antelación en catedraldesevilla.es para evitar esperas de más de una hora. El precio de la entrada general es de 12€ (reducida 6€, gratuita para menores de 14 años y para todos los lunes de 16:30 a 18:00). Calcula al menos 2 horas para ver la catedral y la Giralda con calma.
Lo mejor es llegar a primera hora de la mañana (abre a las 10:30h en la mayoría de días) o última hora de la tarde. La luz de media mañana en el interior, filtrándose por las vidrieras, es especialmente bonita.
Combinada con el resto del centro histórico
La catedral está a pasos del Alcázar de Sevilla (reserva también con antelación: tiene menos aforo y se agota antes), del Barrio de Santa Cruz —el antiguo barrio judío con sus callejuelas blancas y sus naranjos— y del Archivo de Indias, museo gratuito alojado en un edificio renacentista del siglo XVI. Los tres forman parte del mismo conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
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En su día me encantó Sevilla aunque no llegué a entrar aquí, está bien ver lo que me había perdido!
Tengo familia en esta preciosa ciudad y la visito mucho, pero hace muchos años que no entro en la Catedral, gracias por mostrarla, creo que la próxima visita a Sevilla me toca entrar 😉
La catedral de Sevilla es preciosa. Nos encanta tanto la catedral como la preciosa ciudad!!!
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