Lisboa es una de esas ciudades que enamora de forma casi inesperada. Llegas sin demasiadas expectativas y te vas sabiendo que volverás. La capital portuguesa tiene algo difícil de definir: una luz especial que pinta los tejados de terracota al atardecer, el sonido del fado filtrándose por las ventanas de una tasca del Alfama, el crujido de los adoquines bajo los tranvías amarillos, y una manera de vivir que es a la vez melancólica y profundamente acogedora. Hemos vuelto a Lisboa más de una vez y siempre hemos encontrado algo nuevo que nos ha atrapado.
Por qué visitar Lisboa
Lisboa es una ciudad que se vive más que se visita. Sí, tiene monumentos extraordinarios —el Monasterio de los Jerónimos, la Torre de Belém, el Castillo de San Jorge—, pero lo mejor de Lisboa está en sus barrios: el Alfama medieval con sus callejuelas empinadas y sus miradores (miradouros) con vistas al Tajo, el Bairro Alto bohemio y nocturno, el Chiado elegante y literario, o el barrio de LX Factory, donde antiguas fábricas se han reconvertido en espacios de arte, restaurantes y mercadillos.
La gastronomía es otro motivo de peso: los pastéis de Belém recién salidos del horno son la merienda perfecta, el bacalhau —el bacalao— puede cocinarse de 365 formas diferentes según dicen los portugueses, y los vinos del Alentejo o el Douro acompañan cualquier comida con una relación calidad-precio difícil de igualar en Europa occidental.
Cuándo visitar Lisboa
Lisboa tiene uno de los mejores climas de Europa. La mejor época es primavera (marzo-mayo) y otoño (septiembre-octubre): temperaturas entre 18 y 25°C, menos turistas que en verano y precios más moderados. El verano (junio-agosto) puede ser muy caluroso (35°C o más) y la ciudad se llena de turistas. El mes de junio es especialmente festivo: las Festas de Santo António llenan el Alfama de sardinas a la brasa, música y decoraciones. El invierno es suave (12-16°C) y perfecto para visitar museos sin colas.
Cómo llegar a Lisboa
El Aeropuerto Humberto Delgado (LIS) está a tan solo 7 km del centro de la ciudad y es uno de los mejor comunicados con España: hay vuelos directos desde Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Bilbao y otras ciudades. El Metro te lleva al centro en 20 minutos (línea roja, dirección São Sebastião).
En autobús, hay servicios de Alsa y Rede Expressos desde varias ciudades españolas. El tren no es la opción más cómoda desde España (hay que hacer transbordo en Badajoz/Entroncamento), pero sí es interesante si ya estás en Portugal.
Dentro de la ciudad, los tranvías históricos (especialmente el 28) son lentos pero icónicos. El Metro es rápido y cubre bien la zona moderna. Para los barrios históricos, lo mejor es caminar —y mucho.
Todos nuestros artículos sobre Lisboa
Desde el corazón histórico del Alfama hasta las pastelerías de Belém, pasando por los mejores miradores y los consejos prácticos que necesitas saber antes de viajar, aquí tienes toda nuestra experiencia en Lisboa recogida artículo a artículo.
Lisboa es una de las ciudades europeas que más nos ha sorprendido. Con sus tranvías amarillos, sus miradores con vistas al Tejo, el fado sonando en los callejones de Alfama y una gastronomía espectacular, es imposible no enamorarse.
Todos nuestros artículos sobre Lisboa

El corazón de Lisboa
Después de nuestra llegada a Lisboa y nuestra primer acercamiento a la capital portuguesa visitando el barrio de Belem, nuestro segundo día lo queríamos aprovechar para conocer los

Descubriendo el barrio de Belem
Con motivo del cumpleaños de Fran, decidimos ir a la capital portuguesa. Ese país que tan cerca tenemos, y para nosotros hasta ese momento era totalmente extraño. Dos días descubri

Datos prácticos Lisboa
Han pasado ya unos años de nuestro primer viaje a Portugal. Antes de ir, mucha fue la gente que nos asustó diciéndonos que Lisboa es una ciudad que te encanta o te decepciona. En n

10 razones por las que visitar Lisboa
Siempre habíamos escuchado decir que Lisboa produce dos sentimientos contrarios. O te atrapa nada más llegar, o no te gusta nada. Queríamos descubrirlo con nuestros propios ojos, a
Lisboa es una de esas ciudades que enamora de forma casi inesperada. Llegas sin demasiadas expectativas y te vas sabiendo que volverás. La capital portuguesa tiene algo difícil de definir: una luz especial que pinta los tejados de terracota al atardecer, el sonido del fado filtrándose por las ventanas de una tasca del Alfama, el crujido de los adoquines bajo los tranvías amarillos, y una manera de vivir que es a la vez melancólica y profundamente acogedora. Hemos vuelto a Lisboa más de una vez y siempre hemos encontrado algo nuevo que nos ha atrapado.
Por qué visitar Lisboa
Lisboa es una ciudad que se vive más que se visita. Sí, tiene monumentos extraordinarios —el Monasterio de los Jerónimos, la Torre de Belém, el Castillo de San Jorge—, pero lo mejor de Lisboa está en sus barrios: el Alfama medieval con sus callejuelas empinadas y sus miradores (miradouros) con vistas al Tajo, el Bairro Alto bohemio y nocturno, el Chiado elegante y literario, o el barrio de LX Factory, donde antiguas fábricas se han reconvertido en espacios de arte, restaurantes y mercadillos.
La gastronomía es otro motivo de peso: los pastéis de Belém recién salidos del horno son la merienda perfecta, el bacalhau —el bacalao— puede cocinarse de 365 formas diferentes según dicen los portugueses, y los vinos del Alentejo o el Douro acompañan cualquier comida con una relación calidad-precio difícil de igualar en Europa occidental.
Cuándo visitar Lisboa
Lisboa tiene uno de los mejores climas de Europa. La mejor época es primavera (marzo-mayo) y otoño (septiembre-octubre): temperaturas entre 18 y 25°C, menos turistas que en verano y precios más moderados. El verano (junio-agosto) puede ser muy caluroso (35°C o más) y la ciudad se llena de turistas. El mes de junio es especialmente festivo: las Festas de Santo António llenan el Alfama de sardinas a la brasa, música y decoraciones. El invierno es suave (12-16°C) y perfecto para visitar museos sin colas.
Cómo llegar a Lisboa
El Aeropuerto Humberto Delgado (LIS) está a tan solo 7 km del centro de la ciudad y es uno de los mejor comunicados con España: hay vuelos directos desde Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Bilbao y otras ciudades. El Metro te lleva al centro en 20 minutos (línea roja, dirección São Sebastião).
En autobús, hay servicios de Alsa y Rede Expressos desde varias ciudades españolas. El tren no es la opción más cómoda desde España (hay que hacer transbordo en Badajoz/Entroncamento), pero sí es interesante si ya estás en Portugal.
Dentro de la ciudad, los tranvías históricos (especialmente el 28) son lentos pero icónicos. El Metro es rápido y cubre bien la zona moderna. Para los barrios históricos, lo mejor es caminar —y mucho.
Todos nuestros artículos sobre Lisboa
Desde el corazón histórico del Alfama hasta las pastelerías de Belém, pasando por los mejores miradores y los consejos prácticos que necesitas saber antes de viajar, aquí tienes toda nuestra experiencia en Lisboa recogida artículo a artículo.
Organiza tu viaje
⚠ Este artículo contiene enlaces de afiliados. Si reservas a través de ellos recibiremos una pequeña comisión sin coste adicional para ti.
