Edimburgo es una de esas ciudades que parecen sacadas de un cuento. El Castillo de Edimburgo coronando la roca volcánica en medio de la ciudad, la Royal Mile descendiendo entre casas medievales hasta el Palacio de Holyrood, los callejones oscuros —los closes— escondidos bajo los edificios del casco histórico, y las colinas y el mar recortándose en el horizonte. La capital escocesa tiene una personalidad única, a la vez histórica y cosmopolita, clásica y rompedora: es la ciudad de Harry Potter y de Trainspotting, de Robert Louis Stevenson y de la mejor temporada de festivales del mundo.
Por qué visitar Edimburgo (y Escocia)
Edimburgo tiene dos ciudades en una: la Ciudad Antigua (Old Town), con sus calles medievales y el Castillo en lo alto, y la Ciudad Nueva (New Town), con su arquitectura georgiana del siglo XVIII perfectamente conservada. Ambas están declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Más allá de los monumentos, la ciudad tiene una energía especial: pubs con siglos de historia donde la gente se reúne a tomar un whisky, librerías independientes en cada esquina, una escena culinaria que ha experimentado una revolución en los últimos años.
Y si Edimburgo ya justifica el viaje por sí sola, Escocia como país es uno de los destinos más sobrecogedores de Europa: los Highlands con sus lagos y castillos, la Isla de Mull con sus puffins y sus ruinas, las carreteras secundarias donde puedes conducir kilómetros sin cruzarte con otro coche. Una vez que lo ves, entiendes por qué Escocia genera un amor tan intenso en quienes la visitan.
Cuándo visitar Edimburgo y Escocia
El mejor momento para Edimburgo es agosto, cuando se celebra el Fringe Festival, el festival de artes escénicas más grande del mundo: más de 3.000 espectáculos en dos semanas llenan cada rincón de la ciudad. Sin embargo, también es el mes más caro y masificado. Mayo, junio y septiembre ofrecen buen equilibrio entre clima, turismo y precio. Los Highlands son especialmente espectaculares en primavera (floración de brezo) y otoño (colores rojizos). El invierno escocés es frío y oscuro, pero mágico si te gustan los paisajes dramáticos.
Cómo llegar a Edimburgo
El Aeropuerto de Edimburgo (EDI) tiene vuelos directos desde Madrid y Barcelona con Vueling, Ryanair e Iberia. El trayecto es de unos 2 horas y 15 minutos. El aeropuerto está a 13 km del centro y el tram llega hasta Princes Street en 30 minutos.
Desde Londres, el tren East Coast Main Line tarda unas 4-5 horas desde King’s Cross y es una opción muy cómoda si combinas la visita con la capital inglesa. El autobús (Megabus, National Express) es más económico pero tarda 8-9 horas.
Todos nuestros artículos sobre Edimburgo y Escocia
El Castillo, el Palacio de Holyrood, la ruta por los Highlands, la Isla de Mull y todos los consejos prácticos para explorar Escocia: aquí tienes nuestra experiencia completa.
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Edimburgo tiene dos ciudades en una: la Ciudad Antigua (Old Town), con sus calles medievales y el Castillo en lo alto, y la Ciudad Nueva (New Town), con su arquitectura georgiana del siglo XVIII perfectamente conservada. Ambas están declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Más allá de los monumentos, la ciudad tiene una energía especial: pubs con siglos de historia donde la gente se reúne a tomar un whisky, librerías independientes en cada esquina, una escena culinaria que ha experimentado una revolución en los últimos años.
Y si Edimburgo ya justifica el viaje por sí sola, Escocia como país es uno de los destinos más sobrecogedores de Europa: los Highlands con sus lagos y castillos, la Isla de Mull con sus puffins y sus ruinas, las carreteras secundarias donde puedes conducir kilómetros sin cruzarte con otro coche. Una vez que lo ves, entiendes por qué Escocia genera un amor tan intenso en quienes la visitan.
Cuándo visitar Edimburgo y Escocia
El mejor momento para Edimburgo es agosto, cuando se celebra el Fringe Festival, el festival de artes escénicas más grande del mundo: más de 3.000 espectáculos en dos semanas llenan cada rincón de la ciudad. Sin embargo, también es el mes más caro y masificado. Mayo, junio y septiembre ofrecen buen equilibrio entre clima, turismo y precio. Los Highlands son especialmente espectaculares en primavera (floración de brezo) y otoño (colores rojizos). El invierno escocés es frío y oscuro, pero mágico si te gustan los paisajes dramáticos.
Cómo llegar a Edimburgo
El Aeropuerto de Edimburgo (EDI) tiene vuelos directos desde Madrid y Barcelona con Vueling, Ryanair e Iberia. El trayecto es de unos 2 horas y 15 minutos. El aeropuerto está a 13 km del centro y el tram llega hasta Princes Street en 30 minutos.
Desde Londres, el tren East Coast Main Line tarda unas 4-5 horas desde King’s Cross y es una opción muy cómoda si combinas la visita con la capital inglesa. El autobús (Megabus, National Express) es más económico pero tarda 8-9 horas.
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