Qué ver en Inverness: más allá del punto de paso
La mayoría de viajeros trata Inverness como una parada obligatoria en la ruta por los Highlands: duermen una noche, cogen el autobús al lago Ness y siguen su camino. Es comprensible, pero se pierden una ciudad con mucho más carácter de lo que aparenta. Inverness tiene un centro compacto y muy caminable, con el río Ness como eje, que merece al menos una mañana completa.
El Castillo de Inverness no es el más impresionante de Escocia —el edificio actual es del siglo XIX y funcionó como juzgado durante décadas— pero su posición elevada sobre el río ofrece las mejores vistas de la ciudad. Desde la explanada exterior se ve el Ness, los puentes victorianos y las colinas que rodean la ciudad.
El Old High Church, en St Michael’s Mount, es una de las iglesias más antiguas de Escocia. En el cementerio adjunto se dice que están enterrados algunos de los jacobitas capturados tras la batalla de Culloden. La propia batalla de Culloden (1746) tuvo lugar a apenas 8 km del centro: el campo de batalla es uno de los lugares más conmovedores de toda Escocia y uno de los excursiones imprescindibles desde la ciudad.
El Victorian Market, cubierto con una cúpula de hierro del siglo XIX, es un mercado interior con tiendas de artesanía, ropa y alimentación local. No es un mercado de abastos, sino más bien un pequeño centro comercial de época con bastante encanto. El mercado exterior de Inverness, activo los martes y sábados, tiene más ambiente local.
El río Ness es el mejor paseo de la ciudad. El camino que bordea sus orillas, entre el centro y el Ness Islands (un pequeño archipiélago de islas conectadas por puentes colgantes), es tranquilo y muy bonito. Las Ness Islands son el parque natural de la ciudad y el sitio favorito de los locales para pasear.
Excursiones desde Inverness
Inverness funciona especialmente bien como base para explorar los Highlands. Las excursiones más populares son el lago Ness y el castillo de Urquhart (30 min en coche), la batalla de Culloden (10 min), las cascadas de Rogie Falls (45 min), la Black Isle (30 min) y, para los que tienen más tiempo, el Castillo de Eilean Donan (1h30) y la Isla de Skye (2h).
Cómo llegar
Inverness tiene aeropuerto con vuelos directos desde Londres (Luton, Gatwick) con easyJet y Flybe. En tren desde Edimburgo el viaje dura unas 3h30 (ScotRail, ~30-40£). El tren panorámico Inverness-Kyle of Lochalsh (2h30) es considerado uno de los recorridos en tren más bonitos del mundo.
A orillas del famoso lago Ness encontramos Inverness, la ciudad ubicada más al norte del país. Debido a su localización y a sus alrededores, es un lugar bastante transitado por turistas. ¿Os animáis a conocerlo?
Que ver en Inverness:
Islas del Ness:
Toda visita a Inverness debe comenzar con un paseo a orillas del río hasta las islas que llevan su mismo nombre: Ness. Se encuentran a 20 minutos caminando del castillo, pero una vez lleguéis allí y si el tiempo acompaña, es ideal para hacer un picnic y relajarse.

Castillo:
Dominando la ciudad en lo alto de una colina, se encuentra el castillo de la ciudad del año 1847. Aunque no se puede acceder a el ya que actualmente son los juzgados, recomendamos subir para contemplar las bellas vistas de la ciudad desde lo alto.


Lago Ness desde un crucero:
¿Nunca os ha apetecido ir a la búsqueda de Nessi, el monstruo del Lago Ness? Seguro que si! Pero si este no es vuestro caso, seguro que os apetecerá surcar las aguas del lago más famoso de Escocia, y veros rodeados de sus preciosos paisajes que le envuelven. La compañía Jacobite Cruises ofrece estos cruceros de 1 hora y media de duración.

Catedral de St Andrew:
Se trata de una pequeña catedral construida en 1866. Lo más atractivo de esta catedral es su entorno ya que se localiza a orillas del río Ness.

Pasear por las calles de Inverness:
¿Todavía os queda algo de tiempo en la ciudad? No dudéis en perderos por las calles de Inverness. También podréis encontrar el mercado victoriano de 1890 y el cual tiene gran atractivo.

Es sabido por todos que las tierras altas de Escocia deben ser de paso obligado en tu viaje al país, pero como veis, su capital también merece ser visitada durante algunas horas ¿no creéis?
Qué ver en Inverness: más allá del punto de paso
La mayoría de viajeros trata Inverness como una parada obligatoria en la ruta por los Highlands: duermen una noche, cogen el autobús al lago Ness y siguen su camino. Es comprensible, pero se pierden una ciudad con mucho más carácter de lo que aparenta. Inverness tiene un centro compacto y muy caminable, con el río Ness como eje, que merece al menos una mañana completa.
El Castillo de Inverness no es el más impresionante de Escocia —el edificio actual es del siglo XIX y funcionó como juzgado durante décadas— pero su posición elevada sobre el río ofrece las mejores vistas de la ciudad. Desde la explanada exterior se ve el Ness, los puentes victorianos y las colinas que rodean la ciudad.
El Old High Church, en St Michael’s Mount, es una de las iglesias más antiguas de Escocia. En el cementerio adjunto se dice que están enterrados algunos de los jacobitas capturados tras la batalla de Culloden. La propia batalla de Culloden (1746) tuvo lugar a apenas 8 km del centro: el campo de batalla es uno de los lugares más conmovedores de toda Escocia y uno de los excursiones imprescindibles desde la ciudad.
El Victorian Market, cubierto con una cúpula de hierro del siglo XIX, es un mercado interior con tiendas de artesanía, ropa y alimentación local. No es un mercado de abastos, sino más bien un pequeño centro comercial de época con bastante encanto. El mercado exterior de Inverness, activo los martes y sábados, tiene más ambiente local.
El río Ness es el mejor paseo de la ciudad. El camino que bordea sus orillas, entre el centro y el Ness Islands (un pequeño archipiélago de islas conectadas por puentes colgantes), es tranquilo y muy bonito. Las Ness Islands son el parque natural de la ciudad y el sitio favorito de los locales para pasear.
Excursiones desde Inverness
Inverness funciona especialmente bien como base para explorar los Highlands. Las excursiones más populares son el lago Ness y el castillo de Urquhart (30 min en coche), la batalla de Culloden (10 min), las cascadas de Rogie Falls (45 min), la Black Isle (30 min) y, para los que tienen más tiempo, el Castillo de Eilean Donan (1h30) y la Isla de Skye (2h).
Cómo llegar
Inverness tiene aeropuerto con vuelos directos desde Londres (Luton, Gatwick) con easyJet y Flybe. En tren desde Edimburgo el viaje dura unas 3h30 (ScotRail, ~30-40£). El tren panorámico Inverness-Kyle of Lochalsh (2h30) es considerado uno de los recorridos en tren más bonitos del mundo.
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