Desde el aeropuerto al centro de Praga: todas las opciones
El Aeropuerto Václav Havel (PRG) está a 17 km del centro histórico de Praga. Hay varias formas de llegar al centro, con diferencias importantes en precio, comodidad y tiempo:
Autobús + Metro (la opción más económica)
La combinación más popular y económica es el autobús AE (Airport Express): sale cada 30 minutos desde la Terminal 1 y 2, para en la Estación Central de Praga (Praha hlavní nádraží) y cuesta 100 CZK (unos 4€). Desde la Estación Central puedes tomar el metro (línea C, roja) para llegar a cualquier punto de la ciudad.
Alternativamente, el autobús 119 conecta el aeropuerto con la estación de metro Nádraží Veleslavín (línea A, verde) por solo 40 CZK con el billete estándar de transporte público. Desde allí, el metro llega al centro en 15-20 minutos. Esta es la opción más barata pero tarda más (40-50 minutos en total).
Taxi oficial (más cómodo pero más caro)
Los taxis en el aeropuerto de Praga tienen fama de precios variables. La opción más fiable es usar las aplicaciones Bolt o Uber, que son más baratas y transparentes que los taxis tradicionales: el trayecto al centro cuesta entre 350-500 CZK (14-20€) según el tráfico. Los taxis del aeropuerto con tarifas fijas cuestan alrededor de 700-800 CZK (28-32€).
Transfers privados
Para grupos de 3 o más personas, contratar un transfer privado puede ser competitivo en precio y mucho más cómodo. Hay varias empresas con precios fijos desde el aeropuerto. Reservar online antes del viaje es más barato que contratar en el propio aeropuerto.
En tren desde otras ciudades europeas
Praga tiene una posición geográfica privilegiada en el centro de Europa que la hace perfecta para llegar en tren:
- Desde Viena: 4 horas en tren directo (RegioJet o ÖBB). Muy recomendable, paisajes preciosos por el sur de Bohemia.
- Desde Berlín: 4,5 horas en tren directo. Varias salidas diarias.
- Desde Múnich: 6 horas. Opciones directas e indirectas (con cambio en Nuremberg o Passau).
- Desde Bratislava: 4,5 horas. Buena opción si combinas ambas ciudades.
- Desde Varsovia: 8 horas. Leo Express y RegioJet tienen servicios directos.
- Desde Budapest: 7 horas (o 6,5h con RegioJet).
Para reservar trenes internacionales desde España, Omio o directamente en la web de RegioJet (la compañía checa de autobuses y trenes de bajo coste) son las mejores opciones.
Moverse dentro de Praga: el transporte público
Una vez en Praga, el transporte público es excelente, barato y suficiente para ver toda la ciudad sin necesitar taxi. El sistema integra metro, tranvías y autobuses y funciona las 24 horas (con servicio nocturno reducido).
El billete básico de 30 minutos cuesta 30 CZK (1,20€) y permite transbordos ilimitados durante ese tiempo. El de 90 minutos cuesta 40 CZK (1,60€). Para estancias más largas, el bono de 24 horas (120 CZK / 4,80€) o el de 3 días (330 CZK / 13€) son las mejores opciones. Los billetes se compran en las máquinas de las estaciones de metro o en estancos (tabák).
El tranvía número 22 es el favorito de los turistas: pasa por el Castillo de Praga, el barrio de Malá Strana, el Puente de Carlos y el casco histórico. Es prácticamente un tour turístico gratuito con el billete normal.
Praga tiene también una muy buena red de bicicletas compartidas (Rekola, de color rosa) y es perfectamente ciclable en sus zonas llanas, aunque el casco histórico tiene muchos adoquines que hacen el pedaleo algo incómodo.
El aeropuerto más cercano a Praga es el de Václav Havel, sin embargo este se encuentra a 17 km al oeste del centro. Os vamos a contar las distintas formas que tenéis para llegar a Praga, que como veréis son muy variadas.
Autobús
Al salir de la terminal de llegadas, encontraréis el lugar donde coger la línea de autobús que más os interese. Para sacar el billete, tenéis allí mismo una máquina para poder hacerlo. El precio del billete es de 28 coronas para media hora o de 32 coronas con una duración de una hora, y este os servirá después para hacer transbordo con el metro. Aunque a decir verdad…nos costó ver pagar a alguien. Ni revisor ni ningún tipo de control. Nosotros por si acaso pagamos…más vale prevenir que curar.
Dependiendo la zona de la ciudad a la que os dirijáis, tendréis que coger uno de estos números de buses:
– Bus nº 119: la duración del viaje es de 20 minutos y tiene una frecuencia de 10 minutos en pasar. Deberéis bajar en la última parada (parada de metro Nadrazi) y en ese punto coger la línea de metro A que os llevará al centro de la ciudad.
– Bus nº 100: es la mejor opción si te diriges a la parte suroeste de la ciudad. Deberéis bajar en la estación de metro de Zlicin y allí coger la línea de metro B. Este autobús tiene una frecuencia de 30 minutos y tarda aproximadamente 30 minutos en llegar a su destino.
– Bus nº 510: si llegas más tarde de medianoche, es el autobús que tendrás que coger hasta Divoka Sarka.

Servicio de traslado
Sin duda es una buena opción si viajáis varias personas ya que se trata de una forma cómoda de llegar a Praga. Por 20 euros por vehículo, un chófer os podrá estar esperando en la terminal para llevaros directos a vuestro hotel.
Taxi
Aunque esta opción se va un poco de precio, es otra forma que podéis tener en cuenta para llegar a Praga. El precio del viaje puede ir entre 30 a 40 euros. Pero fijaros bien que el taxi que cogéis es oficial y no se trata de taxistas sin licencia. Os recomendamos antes de montaros, preguntar por el precio aproximado del viaje. Así evitaréis engaños.
Según el medio de transporte que elijáis, en media hora aproximadamente, ya estaréis en Praga. Ahora, os toca disfrutar de esta preciosa ciudad, tanto como hicimos nosotros.

Desde el aeropuerto al centro de Praga: todas las opciones
El Aeropuerto Václav Havel (PRG) está a 17 km del centro histórico de Praga. Hay varias formas de llegar al centro, con diferencias importantes en precio, comodidad y tiempo:
Autobús + Metro (la opción más económica)
La combinación más popular y económica es el autobús AE (Airport Express): sale cada 30 minutos desde la Terminal 1 y 2, para en la Estación Central de Praga (Praha hlavní nádraží) y cuesta 100 CZK (unos 4€). Desde la Estación Central puedes tomar el metro (línea C, roja) para llegar a cualquier punto de la ciudad.
Alternativamente, el autobús 119 conecta el aeropuerto con la estación de metro Nádraží Veleslavín (línea A, verde) por solo 40 CZK con el billete estándar de transporte público. Desde allí, el metro llega al centro en 15-20 minutos. Esta es la opción más barata pero tarda más (40-50 minutos en total).
Taxi oficial (más cómodo pero más caro)
Los taxis en el aeropuerto de Praga tienen fama de precios variables. La opción más fiable es usar las aplicaciones Bolt o Uber, que son más baratas y transparentes que los taxis tradicionales: el trayecto al centro cuesta entre 350-500 CZK (14-20€) según el tráfico. Los taxis del aeropuerto con tarifas fijas cuestan alrededor de 700-800 CZK (28-32€).
Transfers privados
Para grupos de 3 o más personas, contratar un transfer privado puede ser competitivo en precio y mucho más cómodo. Hay varias empresas con precios fijos desde el aeropuerto. Reservar online antes del viaje es más barato que contratar en el propio aeropuerto.
En tren desde otras ciudades europeas
Praga tiene una posición geográfica privilegiada en el centro de Europa que la hace perfecta para llegar en tren:
- Desde Viena: 4 horas en tren directo (RegioJet o ÖBB). Muy recomendable, paisajes preciosos por el sur de Bohemia.
- Desde Berlín: 4,5 horas en tren directo. Varias salidas diarias.
- Desde Múnich: 6 horas. Opciones directas e indirectas (con cambio en Nuremberg o Passau).
- Desde Bratislava: 4,5 horas. Buena opción si combinas ambas ciudades.
- Desde Varsovia: 8 horas. Leo Express y RegioJet tienen servicios directos.
- Desde Budapest: 7 horas (o 6,5h con RegioJet).
Para reservar trenes internacionales desde España, Omio o directamente en la web de RegioJet (la compañía checa de autobuses y trenes de bajo coste) son las mejores opciones.
Moverse dentro de Praga: el transporte público
Una vez en Praga, el transporte público es excelente, barato y suficiente para ver toda la ciudad sin necesitar taxi. El sistema integra metro, tranvías y autobuses y funciona las 24 horas (con servicio nocturno reducido).
El billete básico de 30 minutos cuesta 30 CZK (1,20€) y permite transbordos ilimitados durante ese tiempo. El de 90 minutos cuesta 40 CZK (1,60€). Para estancias más largas, el bono de 24 horas (120 CZK / 4,80€) o el de 3 días (330 CZK / 13€) son las mejores opciones. Los billetes se compran en las máquinas de las estaciones de metro o en estancos (tabák).
El tranvía número 22 es el favorito de los turistas: pasa por el Castillo de Praga, el barrio de Malá Strana, el Puente de Carlos y el casco histórico. Es prácticamente un tour turístico gratuito con el billete normal.
Praga tiene también una muy buena red de bicicletas compartidas (Rekola, de color rosa) y es perfectamente ciclable en sus zonas llanas, aunque el casco histórico tiene muchos adoquines que hacen el pedaleo algo incómodo.
Organiza tu viaje
⚠ Este artículo contiene enlaces de afiliados. Si reservas a través de ellos recibiremos una pequeña comisión sin coste adicional para ti.
Pingback: Datos prácticos: Praga – Coleccionando Viajes